Ninguna llamada se pierde en silencio
Cada llamada queda registrada: hora, número, duración, quién contestó y si terminó en buzón. Si nadie atendió a las dos de la tarde de un martes, usted lo sabe y puede hacer algo al respecto.

Asterisk multi-empresa con troncales SIP, recepcionista de inteligencia artificial y grabación de llamadas en infraestructura que usted controla.
Montamos la central sobre Asterisk 20 en su propio servidor. Cada empresa o sucursal tiene su plan de marcado, sus extensiones, sus horarios y sus grabaciones, sin mezclarse con las demás.
Las llamadas siguen reglas: horario de oficina, fuera de horario, días festivos, desbordamiento cuando nadie contesta. Se configura una vez y deja de ser un problema.
Contesta en español o inglés, resuelve lo repetitivo —horarios, direcciones, citas, pedidos— y transfiere a una persona cuando hace falta. Diseñada para responder rápido, no para hacer esperar.
Grabación del lado del servidor con política de retención, almacenamiento y búsqueda. Las llamadas son suyas y viven en su infraestructura.
Conectamos su proveedor de troncales o le recomendamos uno. Si ya tiene números, los portamos manteniendo el servicio en paralelo.

La mayoría de los negocios pierde llamadas sin darse cuenta. No hay registro de la que no se contestó, ni forma de saber qué pedía quien colgó.
Cada llamada queda registrada: hora, número, duración, quién contestó y si terminó en buzón. Si nadie atendió a las dos de la tarde de un martes, usted lo sabe y puede hacer algo al respecto.
Fuera de horario, en días festivos o durante el almuerzo, la central hace lo que usted definió una vez: buzón, celular de guardia o recepcionista automática. Sin que nadie tenga que acordarse de cambiarlo.
Cada local tiene sus extensiones y su plan de marcado, pero se llaman entre sí marcando tres dígitos y sin costo. Si una sede se queda sin internet, las llamadas se desvían a otra.
Una extensión funciona igual en el teléfono del escritorio que en una aplicación en el celular. Quien contesta desde la casa aparece con el número de la empresa, no con el suyo.
Grabar es fácil. Lo difícil es que las grabaciones aparezcan cuando hacen falta, seis meses después, sin haber llenado el disco.
En el servidor que usted controla. No en la nube de un proveedor que puede cambiar de precio, de política o de dueño. Si algún día decide irse, las grabaciones se van con usted.
Usted define la política: treinta días, un año, o para siempre en el caso de llamadas marcadas. El sistema borra lo que corresponde y avisa antes de que el almacenamiento se agote, en vez de fallar sin previo aviso.
Por fecha, por número, por extensión o por duración. Cuando un cliente reclama algo que se dijo por teléfono, la conversación aparece en segundos y no hay discusión.
Los permisos se definen por usuario. Un supervisor escucha las de su equipo; un gerente, todas. Cada acceso queda registrado, que es lo que hace la diferencia si alguna vez hay una disputa.
Una advertencia honesta: grabar llamadas tiene reglas legales que cambian según el estado y el país. En algunos lugares basta con avisar; en otros hace falta consentimiento de ambas partes. Configuramos el aviso automático al inicio de la llamada, pero la decisión legal es suya y conviene consultarla.
No es un menú de opciones. Es un sistema que entiende lo que la persona dice y responde.
Un menú tradicional obliga al cliente a adivinar en qué categoría cae su problema. Marque uno para ventas, dos para soporte. Cuando ninguna encaja, la gente marca cero o cuelga.
Nuestra recepcionista escucha la frase completa —«quería saber si abren el sábado»— y contesta. Resuelve horarios, direcciones, precios básicos, agenda citas y toma pedidos sencillos. Cuando la conversación se sale de lo previsto, transfiere a una persona con el contexto de lo que ya se dijo, para que el cliente no tenga que repetirlo.
Funciona en español e inglés y cambia de idioma según quien llame. Está diseñada para responder rápido: una pausa larga hace que la gente crea que se cortó la llamada.
Es opcional. Hay negocios donde conviene y otros donde no, y se lo decimos con franqueza antes de cobrarle por ella.
Sí. Instalamos centrales Asterisk multi-empresa con planes de marcado por cliente, horarios y días festivos, troncales SIP y recepcionista con inteligencia artificial en español e inglés. La grabación y el archivo quedan en infraestructura que usted controla.
Es un sistema que contesta el teléfono, entiende lo que pide quien llama y resuelve lo común sin intervención humana: horarios, direcciones, agendar una cita o tomar un pedido. Cuando la conversación se sale de lo previsto, transfiere a una persona.
Sí. Portamos su número existente a la troncal SIP. Durante la portación mantenemos el servicio en paralelo para que no pierda ninguna llamada.
En el servidor que usted controla, no en una nube de terceros. Definimos juntos cuánto tiempo se conservan y quién puede escucharlas.
Sí. La central es multi-empresa: cada negocio tiene su propio plan de marcado, sus horarios y sus grabaciones, aisladas de las demás.
Le decimos qué central necesita y qué cuesta operarla.